GonDopazo

GonDopazo en Lexfiction 02 de Febrero de 2018

DEL reloj del niño al adulto

Recuerdas cuando de niño, te econtrabas en tu casa después de un día de escuela y para lo único que mirabas en el reloj del living de tu casa era para saber si era la hora de merendar o mejor aun, si era la hora en la que tu amigo de la escuela iba a llegar para jugar contigo.

Cuando somos niños el reloj solo nos avisa cuando llegan los buenos momentos, y rara vez los malos. Ya que para un niño el tiempo es una experiencia de juego, se preocupa por disfrutar cada segundo jugando con su juguete preferido o compartiendo aventuras con sus amigos en el cuarto, o esperando el famoso ¡A tomar la leche! de mama.

Eso es lo que representa el tiempo para los niños, tan solo marca la cantidad de juego al día y de disfrutar cada instante sin saber cuando terminará. Eso por desgracia es algo de que los adultos carecemos hoy en día y creo que es el principal motivo de envidia hacia los niños. Un adulto ve su reloj casi como su peor enemigo. Tan solo lo ve como su cronometro de sus juntas diarias laborales, la hora de pasar por el médico o de sacar el auto del taller. En la mayoría de los casos es su recordador de obligaciones y no de momentos de diversión como los que cuentan los chicos. La hora es la escala de sus largos itinerarios donde al otro día se repetirán y volverán a repetirse en un bucle sin fin.

La diferencia que marca esta forma de mirar el reloj entre el niño y el adulto es la perdida de inocencia. La mente de un niño es muy imaginativa y soñadora, el tiempo no lo detiene, puede pasarse horas en su cuarto pensando que es un superheroe y el tiempo no le reclamará nada por ese tiempo de imaginación. En cambio en el adulto cada minuto que se toma para despegarse del mundo y adentrarse en la imaginación es un castigo del que se culpará por retrasar su ajustada agenda. La principal diferencia entre un niño y un adulto, es que un niño cumple sueños, un adulto cumple requisitos.

Tan solo recuerda que en algún momento dejaremos de mirar el reloj para ir a un lugar donde quien sabe si el tiempo exista. Pero créeme que nada es una perdida de tiempo si imaginar te hace sentir bien. Cumplir con tus obligaciones no implica que perdamos la capacidad de seguir soñando, quizá no al mismo nivel que un niño, pero será tu espacio único donde el tiempo no te podrá tocar. Así que vive siente y sueña sin mirar hacia donde marcan las agujas del reloj.

Por Gonzalo Dopazo

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  • BigBlue BigBlue 7 Feb. 2018 22:52

    "Vive, siente y sueña sin mirar hacia donde marcan las agujas del reloj" MUY BUENO!!!! Gracias

  • GonDopazo GonDopazo 9 Feb. 2018 17:25 responde a BigBlue

    Gracias a vos por leerlo!