GonDopazo

GonDopazo en Lexfiction 02 de Abril de 2018

PLANIFICACIÓN VS ESPONTANEIDAD

Nos pasa muy a menudo que al comienzo de una dura semana de trabajo o estudio, tendemos a organizar algo con nuestros amigos o compañeros, para despejar la tensión de la rutina de los próximos días. Porque la idea de tener algo divertido para hacer un viernes o un sábado nos da un poco de ánimos para hacer las cosas con más alegría.

Pero en cuanto llega el codicioso día, la mayoría de los casos terminamos un poco decepcionados. Y ¿Por que pasa esto?. Mi hipótesis es que al tener varios días para pensar en lo que vamos a hacer después le quita la sorpresa a lo que terminamos haciendo. Esto en cambio no sucede con las cosas espontaneas. Principalmente por lo que mencione anteriormente. Al ser espontaneo, es algo que surgió en el momento, sin que se pierda el tiempo idealizando o proyectando, el factor sorpresa siempre le da un toque mágico a las cosas. Es por ejemplo cuando idealizas demasiado a una persona sin conocerla de verdad. Imaginas que es alguien único, con buenos valores y gran personalidad, pero eso es algo que proyecto tu mente, no que sabes realmente, por eso cuando lo compruebas empíricamente terminamos diciendo muchas veces la famosa frase: "No era lo que yo esperaba". Es un error muy grande que cometemos más cuando hablamos de una persona, que por lógica es todo un mundo diferente. Por esa razón no podemos esperar algo de otro, porque no piensa de la misma manera que uno y no tiene las mismas emociones. Esperar algo durante mucho tiempo es lo que nos desgasta hasta que finalmente lo tenemos. Quizá fue un tiempo corto en el mundo real, pero en nuestra mente el tiempo se mueve diferente, casi como en un sueño, donde meses pasan en tan solo una noche. Pienso que por eso la ansiedad es dañina, puesto que estamos proyectando el futuro a toda velocidad con múltiples pensamientos de los cuales ni un décimo de ellos seguramente pase.

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Lo espontaneo, puede que para muchos sea algo desorganizado y fuera de cálculo. Pero el no saber que va a pasar es una herramienta muy poderosa que tiene ante la planificación. Sin embargo a decir verdad, lo planificado tiene siempre el factor sorpresa, pero no lo vemos con la claridad que nos da lo espontaneo porque esta tapada con idealizaciones y fantasías que genera nuestra propia mente. En mi experiencia personal, puedo decir que la mayoría de las cosas que surgieron en mi vida sin que yo las haya pensado o proyectado me dieron mas satisfacción de lo que yo trate de controlar. Principalmente porque cuando uno planifica demasiado, inconscientemente esta forzando que pasen las cosas. Cuando todos sabemos que cuando forzamos algo, no se tiene el mismo resultado que cuando pasan solas.

Mas o menos comparo lo espontaneo y lo planificado con lo natural y lo artificial. Lo natural seria la espontaneidad y lo artificial la planificación. Piénsenlo con el ejemplo del meteorólogo y el clima: El meteorólogo investiga, calcula y realiza una predicción de como será la situación climática de la zona en los próximos días. Sin embargo esta predicción será aproximada, porque la naturaleza no se rige por las reglas del hombre, cambia constantemente y muchas veces no entendemos porque. Por eso pasa que el día que se predijo lluvia, termina saliendo el sol, el factor sorpresa actúa y todas las personas se sorprenden al ver que no salió el sol como se le había informado.

La planificación nos da de todos modos una sensación de satisfacción, porque con ella creemos que todo está bajo control y podemos hacer nuestra vida sin preocupaciones. El mundo adulto tiende a hacerlo siempre. Desde tener agendado el turno con el medico hasta la hora donde se pasa a retirar la ropa de la tintorería. Simplemente nos deja con esa sensación de que todo ya esta preparado, por eso cuando algo inesperado ocurre y altera todos los planes nos volvemos casi locos. No toleramos en varios casos lo espontaneo porque altera nuestra zona de confort que esta controlado por nuestros planes. En la planificación excesiva fabricamos una pequeña cárcel mental donde somos presos de nuestras actividades a realizar. Pero las cosas no siempre están completamente bajo control, porque en la vida siempre hay giros inesperados que no se rige por nada ni nadie. A eso muchos le llamamos destino, eso que va mas allá de nuestras decisiones, eso a lo que no se puede anotar o agendar como una actividad semanal. Es una fuerza que está fuera de nuestra comprensión y puede beneficiarnos como perjudicarnos pero jamás anticiparlo. De todas formas pienso que la verdadera libertad de una persona está en lo espontaneo, en lo que no puede controlar.

Realmente este dualismo es como el Yin y el yang, necesitamos de la armonía y el desorden. Cada uno tiene su parte mala como su parte buena, aprender a aceptar los pro y los contras de cada una es el verdadero desafió.

¿Tu que piensas al respecto de esto?, ¿Prefieres la idea de tener todo en orden, o la idea de que todo puede sorprenderte?

Por Gonzalo Dopazo.      

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